Caso del sector Taína en San Francisco de Macorís: defensa expone contexto, antecedentes y postura legal
San Francisco de Macorís, provincia Duarte. El caso que ha captado la atención pública en el sector Taína continúa generando reacciones, análisis legales y debates sociales, luego de que el abogado defensor de la joven involucrada ofreciera declaraciones ampliadas sobre el contexto en que se produjo el lamentable suceso que mantiene en vilo a la comunidad.
Las afirmaciones del jurista aportan una visión distinta sobre los hechos, centrada en un entorno familiar complejo, antecedentes de conflictos recurrentes y una relación considerada irregular por la defensa, elementos que, según plantea, deben ser evaluados con detenimiento por las autoridades judiciales al momento de tomar decisiones.
Defensa descarta premeditación y señala entorno de conflicto
El abogado Vicente Fañas, representante legal de la joven señalada en el expediente, aseguró que el episodio no respondió a un plan previo ni a una intención directa contra la adolescente de 13 años involucrada en el caso, sino que fue el resultado de una situación de tensión acumulada en el seno familiar.
De acuerdo con el jurista, el entorno en el que se desarrollaban los acontecimientos estaba marcado por episodios constantes de conflicto, discusiones y una dinámica que calificó como anormal, lo que habría influido de manera determinante en la reacción de su defendida.
Fañas sostuvo que la joven actuó bajo un estado emocional alterado, motivada por la ira y la desesperación, al presenciar lo que describe como presuntos maltratos físicos reiterados hacia su hermana menor por parte de su pareja sentimental, un joven mayor de edad que también resultó afectado durante el incidente.
La versión de la joven y la posición de la defensa
Durante sus declaraciones, el abogado enfatizó que confía plenamente en la versión ofrecida por su representada, la cual, según explicó, apunta a que la acción no estuvo dirigida hacia la adolescente, sino que se produjo en medio de un enfrentamiento cargado de emociones.
“Ella tiene su propia versión, y yo le creo de manera total”, expresó Fañas, al tiempo que señaló que los impactos registrados no tenían como objetivo a la menor, sino que ocurrieron como resultado de un momento de ira dirigido hacia la persona que, presuntamente, ejercía violencia en el entorno familiar.
La defensa insiste en que este punto resulta clave para la valoración jurídica del caso, ya que permitiría establecer diferencias sustanciales en cuanto a intención, responsabilidad y contexto.
Perfil personal y antecedentes laborales de la acusada
Otro de los elementos destacados por la defensa es el perfil personal y laboral de la joven, a quien describen como una persona trabajadora, responsable y con una conducta productiva dentro de su comunidad.
Según explicó Fañas, la joven se desempeñó como secretaria en oficinas legales y, desde temprana edad, colaboraba con su abuelo en la distribución de mercancías, mostrando compromiso con el trabajo y apoyo a su núcleo familiar.
Además, indicó que su representada no era ajena a la preocupación por la situación que vivía su hermana menor. De hecho, aseguró que la joven habría buscado orientación legal y refugio previamente, con el objetivo de encontrar una salida adecuada al conflicto que se desarrollaba en el entorno familiar.
Para la defensa, estos antecedentes evidencian que no se trata de una persona con historial de conductas violentas, sino de alguien que intentó, dentro de sus posibilidades, manejar una situación compleja que se le salió de control.
Proceso judicial y posiciones encontradas
Mientras tanto, el Ministerio Público ha indicado que podría solicitar una sanción que alcanzaría hasta los 20 años, en función de los elementos que figuran en la investigación preliminar.
No obstante, la defensa adelantó que buscará que el tribunal valore de forma integral las circunstancias en que ocurrieron los hechos, incluyendo el contexto de provocación, los antecedentes de conflicto y el estado emocional de la joven al momento del incidente.
El objetivo, según explicó Fañas, es que se imponga una medida que sea proporcional, justa y acorde con la realidad del caso, evitando juicios simplificados que no reflejen la complejidad de la situación vivida por la familia.
Tensión social y llamado a la calma en el sector Taína
El desarrollo del caso ha generado un ambiente de tensión en el sector Taína, donde residentes han expresado preocupación ante reportes de advertencias cruzadas entre las familias involucradas.
Ante este panorama, comunicadores locales y líderes comunitarios han realizado llamados urgentes a las autoridades para reforzar la seguridad, prevenir nuevos conflictos y garantizar que el proceso judicial se lleve a cabo sin mayores incidentes.
Vecinos del sector han manifestado que se trata de una comunidad trabajadora que no está acostumbrada a este tipo de situaciones, por lo que esperan que se impongan medidas que contribuyan a restablecer la tranquilidad y la convivencia pacífica.
Un caso que reabre el debate sobre la violencia intrafamiliar
Más allá del proceso judicial, el caso ha reactivado el debate nacional sobre la violencia intrafamiliar, la falta de mecanismos de prevención efectivos y la necesidad de atención oportuna a las señales de alerta dentro de los hogares.
Especialistas consultados coinciden en que muchos conflictos escalan debido a la ausencia de acompañamiento psicológico, orientación legal temprana y canales seguros para denunciar situaciones de maltrato sin temor a represalias.
Este escenario pone de relieve la importancia de fortalecer las políticas públicas enfocadas en la protección de menores, la mediación de conflictos familiares y la educación emocional, especialmente en comunidades vulnerables.
Declaraciones que reflejan pesar y consecuencias emocionales
Al momento de ser conducida por miembros de la Policía Nacional, la joven expresó frases que reflejaban un profundo pesar por lo ocurrido, declaraciones que han sido ampliamente difundidas y que evidencian el impacto emocional del caso.
Para observadores del proceso, estas expresiones refuerzan la idea de que se trata de un hecho cargado de consecuencias humanas, donde múltiples personas resultaron afectadas de manera directa e indirecta.
Próximos pasos del proceso
De manera reciente, se informó que la audiencia para conocer las medidas de coerción fue aplazada para el próximo lunes 2 de febrero, fecha en la que el tribunal evaluará los argumentos presentados tanto por el Ministerio Público como por la defensa de la joven Ankelsi Valerio.
La expectativa se mantiene alta, tanto a nivel local como nacional, ante una decisión que podría sentar precedentes en la forma en que se abordan judicialmente los casos derivados de conflictos familiares complejos.
Una reflexión necesaria
El caso del sector Taína deja al descubierto una realidad que va más allá de un expediente judicial. Pone sobre la mesa la urgencia de actuar antes de que los conflictos escalen, de escuchar las señales de auxilio dentro de los hogares y de ofrecer respuestas institucionales oportunas.
Mientras el proceso continúa su curso, la sociedad observa con atención, a la espera de que se imparta justicia de manera equilibrada y que, a partir de este episodio, se fortalezcan las acciones preventivas para evitar que situaciones similares vuelvan a repetirse.
